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SEMIFINAL
La historia se repite para Chaqué
Chaqué Madrid intentará revalidar título en la Champions de esta edición, tras doblegar a un AS Abruzzi, que lo intentó de todas las maneras para hacerse con el triunfo. El conjunto romano se topó con un extraordinario Francisco Soriano bajo palos. Un doblete de Fernando Mingo, más los tantos de Jaime Mingo, y Javier Soriano completaron el pase.
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Borja Martiarena protege el balón
AS Abruzzi y Chaqué Madrid, volvieron a verse las caras en un enfrentamiento directo tras compartir competencia y títulos desde el 2015 con aquella memorable final de Copa. Mucha tela que contar y muchas historias nos han regalado estos dos conjuntos. Dos escuadras históricas de la Business Soccer que se conocen a la perfección y que buscaban el ansiado billete a la finalísima.

La escuadra capitaneada por Jaime Mingo saltó al verde poniendo a sus mejores piezas disponibles sobre el tapete. Germán Mateo-Sagasta llevó las riendas en el centro del campo repartiendo juego a la delantera donde compareció el actual pichichi de la competición, Fernando Mingo, pegado a los centrales rivales. En el otro lado del ring, los hombres de Borja García, ausente en el día de ayer, ocupó su lugar Guillermo García, salieron a presionar con todo contando con la referencia de Gonzalo Orueta en la zona más adelantada bien acompañado de Bruno Acero en tres cuartos.

Los primeros compases de la contienda estuvieron marcados por el intento de ambos combatientes de hacerse con la posesión desde la medular. Ninguno de los dos golpeó de manera tajante, y el marcador permaneció impasible ante buenas jugadas de ataque, con cierto sabor amargo en la finalización.

Antes del descanso, tuvo la más clara AS Abruzzi con un muy buen pase entre líneas de sus jugadores del centro, que terminó desviando a bocajarro Francisco Soriano tras el disparo potentísimo de Javier Noblejas. ¡Y esto sólo era el comienzo!

Las consignas de Chaqué Madrid dieron sus frutos tras la pausa. Fernando Mingo notó el contacto del balón con su cabeza para rematar un centro precedido de un saque de banda, que dejó perplejos a los defensores locales. No vieron venir la amenaza, y cuando quisieron reaccionar ya era tarde. Al palo largo, potentísimo, y primera diana para los visitantes, 0 a 1.

Tras el gol, reaccionó bien el cuadro local, pero tuvo que aparecer el más grande de todos los tiempos: Francisco Soriano. No le bastó con la parada del primer tiempo, quería a su equipo en la final. Un error clamoroso en la retaguardia dejó solo a Borja Martiarena ante la portería. De la misma manera que aquella jugada entre Robben e Iker Casillas en la final del mundial, el talento individual se vio truncado por un pie de Dios, que tuvo que aparecer también esta vez. Sin palabras.

Apenas pasaron 4 minutos, y Fernando Mingo hizo magia, inspirado por la grandeza de su compañero. El madrileño recibió un centro solo desde el centro del campo que recogió en la frontal derecha del cuadrado. Sin pensárselo dos veces, armó el tiro, inventándose un gol con la zurda, que nadie vio venir. Definición perfecta con rosca, que supuso el 2-0 en el marcador y la eliminatoria casi encaminada en el minuto 40 de juego. Pero aún hubo más.

Siguió enchufadísima la escuadra de Jaime Mingo, que se sacó de nuevo un jugadón de la chistera. Pablo Sanz y Fernando, supieron elaborar una jugada de autopases, en la que desde el medio campo, sortearon a nada menos que 3 defensores. La jugada la tuvo que acabar Pablo Sanz, para terminar haciendo el 0 a 3 en el marcador; a pesar de la buena actuación del guardameta Guillermo García, que a punto estuvo de blocarla bajo palos.

Los locales intentaron reaccionar, pero el resultado no fue amable con el buen juego que desplegaron en el verde. Jaime Garrastazu tuvo una clamorosa para hacer el 3-1 en el 45; tras una muy buena jugada individual. Esta vez, no fue el cancerbero, sino el travesaño el que desvió las ganas de soñar del delantero.

Javier Soriano terminaría marcando el 4-0 en el minuto final tras otra pared,  con la suerte de marcar por medio de un caño, a pesar de que Guillermo tapó bien los espacios. Los de Jaime Mingo repetirán final después de la del año pasado buscando revalidar el título. AS Abruzzi, por su parte, ponen fin así a una maravillosa campaña llena de buen juego y espectáculo y seguro que volverán con más fuerza la temporada que viene. ¡Hasta pronto!


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