Disputa del balón entre ambos conjuntos
El Olímpico de Hortaleza fue testigo de una final vibrante que quedará grabada en la memoria de los aficionados. Old Glories FC conquistó el título tras vencer por 3-2 a un Atlético Quevedo que empezó dominando y rozó la gloria, pero que acabó sucumbiendo ante el empuje y la fe inquebrantable de los campeones.
Desde el pitido inicial, se notaba la tensión y el respeto mutuo entre ambos conjuntos. Los primeros compases fueron un tanteo constante, con posesiones repartidas y pocas llegadas claras. Sin embargo, en el minuto 8 llegó el primer aviso serio de Old Glories: un potente remate se estrellaba contra el poste dejando claro que no iban a regalar nada.
Pero quien logró golpear primero fue Atlético Quevedo. En el minuto 11, un pase en profundidad dejó solo a Ignacio Ramos en el corazón del área. El delantero no falló y adelantó a los suyos con un disparo imparable que encendió la ilusión en el banquillo visitante. Old Glories respondió de inmediato, con una doble ocasión que Alexander Edwin, el portero rival, desbarató con mucha seguridad, demostrando que estaba listo para cosechar un gran partido.
La suerte parecía esquiva para Old Glories. En el minuto 18, un nuevo disparo se topaba de nuevo con el palo. El conjunto local lo intentaba por todos los medios, pero el gol no llegaba. Antes del descanso, en el minuto 21, el golpe más duro: un saque largo del portero de Atlético Quevedo sorprendió a la defensa, dejando a Ignacio Ramos solo ante Diego Rupérez. Con sangre fría, firmó su doblete y mandó el partido al intermedio con un 0-2 que parecía encarrilar la final.
Pero Old Glories volvió del descanso con una actitud renovada. Sabían que aún quedaban minutos para la épica y se lanzaron al ataque con todo. El esfuerzo encontró recompensa en el minuto 27: Marcos Castro remataba desde el borde del área encontrando el hueco perfecto con el que redujo distancias y devolvió la esperanza a los suyos. El tanto encendió a Old Glories, que se volcó sobre el área rival.
El empate llegó poco después. En el 33, se culminó una gran jugada que se inició con un centro espectacular al área que Álvaro Estalella remataba frente al portero y ponía el 2-2 en el marcador. La remontada estaba más cerca y los jugadores fueron a por más. Atlético Quevedo trató de frenar la sangría y buscó reaccionar, pero el ritmo de Old Glories era arrollador.
El tanto definitivo llegó en el minuto 45. Santiago Perala, tras una combinación precisa en el área con su compañero, batió a la defensa y desató la locura. Atlético Quevedo aún tuvo una última bala: una falta peligrosa al borde del área que podría haber llevado el choque a los penaltis. Pero el portero Diego Rupérez se lució, blocando el disparo con seguridad y certificando la victoria de su equipo en la Business Soccer Cup Primavera 2025 Consolación Plata.
Old Glories FC se proclamó campeón tras una final inolvidable, demostrando que la fe y el esfuerzo pueden cambiar cualquier destino. Un broche de oro para un torneo apasionante.